Certificamos a productores, técnicos y trabajadores en manejo responsable de agroquímicos y fertilizantes

Certificamos a productores, técnicos y trabajadores en manejo responsable de agroquímicos y fertilizantes

Prensa Asoportuguesa.- 

Como parte del programa de Responsabilidad Social Empresarial de la Asociación de Productores Rurales del estado Portuguesa (Asoportuguesa), fueron certificados más de 50 personas -entre agricultores, técnicos y trabajadores- en Manejo Responsable de Agroquímicos y Fertilizantes, por medio de un taller dictado por especialistas de la Asociación de Fabricantes de Productos Químicos (Afaquima) y Syngenta.

En las sedes de Asoproductos y Asoportuguesa se llevaron a cabo estas actividades este martes 17 y miércoles 18, con la finalidad de promover el uso seguro y responsable de los agroquímicos y fertilizantes que son aplicados para el control y desarrollo de los cultivos agrícolas.

Una mayor producción agrícola se traduce en la reducción de costos para el consumidor final y, por lo tanto, en mayor acceso a los alimentos por parte de la población mundial. Sin embargo, la cosecha de frutas y vegetales, forrajes y fibras, caería entre 30% y 40 % por la acción de las plagas, para cuyo control se aplican los agroquímicos.

En tal sentido, Amparo Ruiz, directora ejecutiva de Afaquima, afirmó que aun cuando los plaguicidas son excelentes herramientas químicas para los agricultores, también son sustancias peligrosas que deben manejarse como tal, es decir, con las medidas de precaución que se requieren.

A diferencia de otras partes del mundo donde es obligatorio que los aplicadores de agroquímicos y fertilizantes estén certificados, en Venezuela no es así, sino que su uso es voluntario, lo que aumenta el riesgo de que la persona que los manipula o aplica se contamine y afecta la salud propia y del entorno.

Roso Javier Pérez, vocero de Syngenta, recomendó tanto a productores como a técnicos agrícolas y trabajadores, que se cuiden al momento de las aplicaciones, tomando en cuenta el tiempo en que hacen las aplicaciones, las cuales se deben realizar a primera hora o al final del día, evitando absorber por la piel las sustancias en momentos de mayor exposición solar o que el viento derive el producto hacia lugares que no son objeto de control.

Los especialistas también recomendaron usar los equipos de protección persona, cubrir las manos y el cuerpo cuando se hacen las mezclas, bañarse después de aplicarlos, lavar la ropa contaminada y, de ser posible, dejarla en el lugar de trabajo y no llevarla a la casa para no poner en riesgo la salud propia o de familiares.

“Hemos insistido en que los aplicadores deben ser personas capacitadas. Cualquier persona no debe aplicar los productos sino aquellos que estén entrenados y conozcan los riesgos al manipular el producto, que sepan que tienen que usar equipos de protección personal, leer la etiqueta antes de usarlos, y que estos productos no sean manipulados por niños ni menores de edad o personas que no sepan leer ni escribir”, dijeron.

Triple lavado

A través del programa Campo Limpio, se promueve la técnica de triple lavado de los envases de agroquímicos después de usarlos, como parte del uso responsable que los agricultores deben realizar con productos que son de alta toxicidad y perjudiciales para la salud del ser humano y el ambiente.

Ruiz destacó que a consecuencia de la disminución en la disponibilidad de agroquímicos en Venezuela, también ha habido una reducción en la recolección de envases, que antes estaba por el orden de los 120.000 kilos por año, es decir, alrededor de 10 % de lo que existe en el país.

Destacó que el programa está paralizado momentáneamente porque también ha sido afectado económicamente, ya que los dos centros de acopio que funcionan en Portuguesa -uno en Acarigua y otro en Turén-, han sido víctimas del vandalismo, tras el robo de cables y motores de las compactadoras de envases plásticos.

“Sin embargo, esperamos que los productores se integren a este programa y recuerden hacer el triple lavado de los envases, los cuales deben ser inutilizados y llevados a los centros de acopio, donde esos materiales se compactan y se llevan a las recicladoras que fabrican otros productos con esos residuos”, indicó.