El agua: recurso vital que debemos preservar para la sostenibilidad de la agricultura

El agua: recurso vital que debemos preservar para la sostenibilidad de la agricultura

Prensa Asoportuguesa.- 

Del agua depende en buena parte la agricultura, comprometida en la actualidad a reforzar acciones dirigidas a promover una menor disposición de este recurso, para garantizar su sostenibilidad y, con ello, el desarrollo de la sociedad, ya que la producción es destinada para el consumo y el uso industrial para la obtención de alimentos así como materiales textiles y manufactureros.

La web especializada “iAgua” alerta que a menudo la sociedad se comporta como si los recursos fueran ilimitados en un planeta en el que, claramente, no lo son, lo que compromete la sostenibilidad de cara al futuro, debido a que se estima que la población mundial crezca un 33% hasta el 2050.

Con el crecimiento población aumentará la demanda de recursos como el agua, cuya disponibilidad se verá reducida a consecuencia de las severas sequías, inundaciones devastadoras y escasez del vital líquido, producto del cambio climático, según precisa iAgua (https://www.iagua.es/noticias/schneider-electric/economia-circular-agua-y-agricultura-papel-clave-sostenibilidad).

“El 2030 Water Resources Group predice que en 2030 el déficit global de agua puede llegar al 40%. Una población creciente combinada con una demanda incrementada de agricultura e industria llevará a la escasez, exacerbada por los efectos adversos del cambio climático”, refiere la firma.

iAgua sostiene que la agricultura supone casi el 70 % del agua mundial, por lo que se hace necesario incrementar la demanda de este recurso en casi un 55 %, a los fines de poder cubrir la demanda de alimentos de la población creciente.

“Fan del Agua”, otra firma especializada publicó recientemente que dentro de 30 años el uso del agua en la agricultura aumentará un 14% adicional, siendo indispensable que los productores aprendan a utilizarla de manera eficiente, para conservar fundamentalmente la sostenibilidad del ecosistema.

Tal situación obliga a que se incremente la productividad del agua en la agricultura, para lo cual se hace necesario crear estrategias que ordenen los recursos hídricos de forma cuidadosa y estudiada, donde se integren los sistemas de canalización del riego a presión junto con las tecnologías de regado localizadas para fomentar una producción agrícola de alto rendimiento.

“También se pueden llevar a cabo otras prácticas como emplear menos agua y reducir el uso de productos químicos contaminables, además de tomar en cuenta el copio, tratamiento y reutilización de aguas residuales urbanas para ofrecer nuevas opciones para el regadío en condiciones de escasez de agua”, precisa la firma (http://www.fandelagua.com/el-agua-en-la-agricultura/).

En Venezuela, se cuenta con un clima tropical privilegiado en el que abundan las lluvias. Sin embargo, en las épocas de verano las condiciones cambian y ante la escasez de agua, se han establecido sistemas para la siembra bajo riego, frente a los cuales se hace necesario dar un uso responsable al agua para no derrocharlo.

En Asoportuguesa, el Departamento Técnico ha venido promoviendo una cultura agronómica con mayor conciencia sobre los recursos disponibles para la siembra, como por ejemplo los estudios de suelo previos a la siembra, para determinar las necesidades exactas de agua y los insumos, que conlleve a no extralimitarse en las dosis requeridas.

Más recientemente, también se ha estado trabajando con productos biológicos para el control de plagas sobre los cultivos agrícolas, como una alternativa viable y efectiva para disminuir o, en algunos casos, sustituir los químicos que tradicionalmente se aplican en el campo.

Para los técnicos y los agricultores, es un compromiso dar un buen uso sobre este recurso hídrico cada vez más escaso, asumiendo el reto de contribuir con el cuidado del ambiente, en cada una de sus operaciones productivas tanto en el campo como en la agroindustria, procurando preservar el agua como fuente de vida.